La Respuesta 4ª PARTE

La Respuesta

4ª PARTE

– ¿Es Walter? ¿Le habrá pasado algo?
– Se ha ido hace un rato con Astrid – contesta Peter – creo que ha entrado alguien… ¿Por qué no entras en la habitación?
– ¿en serio? Recuerda con quien estas hablando – dice Olivia enfadada mientras echa mano a su arma.
– Aún no estas bien…tus costillas.
– Deja de preocuparte por mí y vamos. Quizás no sea nada.
Olivia entonces baja las escaleras con cautela, lleva su arma por delante. Peter se ha retrasado un momento, ha ido a su habitación en busca de un bate de baseball, aunque la alcanza enseguida. Olivia le indica que él vaya hacia la cocina mientras ella se dirige en dirección contraria. Al llegar al salón se encuentra con una ventana rota, y un balón al otro extremo de la habitación… Olivia respira aliviada, un misterio resuelto… baja el arma confiada y esboza una sonrisa. Falsa alarma.
– ¡Pet…! – comienza a decir, pero alguien la empuja por detrás, tirándola al suelo. El dolor que sufre por sus costillas es insoportable, apenas puede moverse, no sabe donde ha caído su arma. Intenta levantarse pero le es imposible, un nuevo golpe la vuelve a tirar al suelo. De nuevo ese dolor que llega a provocarle nauseas. Lo único en lo que puede pensar es que Peter tenía razón, que no se encuentra al 100 por 100, demasiadas cosas dando vueltas por su cabeza que la hacen distraerse, tiene que volver a ser ella, tiene que levantarse de nuevo. Mira a su derecha y ve su arma, sujetándose el costado se levanta, su atacante la está mirando, quieto, con una sonrisa irónica en la cara. Se está burlando de ella y eso no le gusta a Olivia, su orgullo está herido y eso es un grave error. Calculando la situación sabe que no le dará tiempo llegar hasta su arma, así que decide lanzarse hacia delante y empujar al hombre, con un poco de suerte, caerá al suelo y eso le dará un poco de tiempo para pensar en el siguiente paso. Los dos caen al suelo, Olivia vuelve a sentir tal dolor que es incapaz de moverse, un valioso tiempo perdido, el intruso ya se está levantando, está furioso y se dirige hacia ella con rabia…la agente siente que no saldrá de esta… cierra los ojos esperando el golpe cuando de repente Peter aparece y de un golpe con su bate, logra abatir al intruso, que cae al suelo inconsciente.
– Tardará un rato en despertar – dice acercándose a Olivia y ayudándola a levantarse.
– Gra…gracias – dice ella.
– Siento haber tardado tanto, pero…
– No importa… estas aquí, y… me has salvado.
– ¿Estas bien?
– Me ha dado una buena paliza, pero estoy bien, si…- dice mientras se dirige hacia su arma y la recoge. Cuando se vuelve hacia Peter, comprueba alarmada como el intruso se está levantando y se lanza para atacar al chico. Sin pensar apenas, dispara al hombre cuando ya prácticamente esta sobre Peter… confusa no sabe a quien ha dado, los dos hombres están en el suelo. Lo más deprisa que puede se acerca a los dos cuerpos, Peter comienza entonces a levantarse.
– ¡Peter! ¿Estas bien?
– Si…ese tío estaba fuerte de verdad.
– Y tanto que si – dice intentando ayudar a Peter pero el dolor de sus costilla se lo impide.
– tranquila, ya puedo sólo. ¿Qué ocurre?
– Mira… – dice señalando el cuerpo. Está rodeado de líquido plateado.
– Mercurio, un cambiaformas… ¿Por qué querrán matarte? Vale, no se ni porqué me lo pregunto.
– Supongo que después de haber sintetizado el Cortexiphan, les molestaré…no se. Voy a llamar a Broyles para que retiren esto de aquí.
– Si, mientras voy a mirar en que estado está su unidad de información… y después te vuelvo a llevar al hospital, no tienes buena cara.
– Estoy bien – dice mientras espera al teléfono – no hace falta… unos días de descanso y lista para seguir con el trabajo. Soy fuerte… ¿Si? – Dice hablando al teléfono – Quisiera hablar con el agente Broyles…prioridad uno.
– Si, eres fuerte…pero recuerda también que no estas sola y que no volverás a estarlo. – Olivia le mira mientras sigue atendiendo al teléfono, pone gesto de resignación y esboza una sonrisa, piensa que el equipo vuelve a estar de nuevo en marcha, que cuando necesite a Peter, él responderá a la llamada…

¡ Y FIN!

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La Respuesta 3ª parte

La Respuesta
3ª parte

Peter sube al 2º piso, en ese momento Olivia sale de la habitación, lleva su abrigo, preparada para salir.
– ¿Podemos hablar?
– Luego, quiero ir a la oficina.
– Eso puede esperar. Ahora quiero hablar contigo.
– Pero yo no quiero…lo siento.
– Tenemos que hacerlo.
– No, no es necesario. – dice Olivia intentando evitar la confrontación.
– Si que lo es, tenemos que trabajar juntos y no estamos cómodos.
– No importa, aprenderemos a hacerlo. Eso no es problema para mí.
– Pero para mí si. Y quiero aclararlo contigo, quiero explicarte algunas cosas.
– No hace falta que lo hagas, no es necesario… ¿podemos irnos?
– No, aún no. Se que te he hecho mucho daño. Soy incapaz de alcanzar a comprender todo por lo que pasaste en el Otro Lado, todo lo que sufriste y entiendo que te sentías sola, saber que nadie aquí se había dado cuenta de tu ausencia debe ser doloroso…y mucho. Reconozco mi culpa, y comprenderé que no quieras volver a ser mi amiga, entiendo que estar a mi lado debe ser una tortura.
– Quizás mi comportamiento no ha sido del todo correcto. Lo siento, no tienes porque disculparte.
– Tengo que hacerlo, lo necesito Olivia, necesito que me escuches.
– Creo entender que quieres decir y mira, no importa, ya está todo bien.
– No, no lo esta. Quiero pedirte perdón, si Olivia, lo tengo que hacer. No te reconocí, En mi defensa debo decir que Bell apareció contigo…con ella en el teatro ¿cómo iba a suponer que nos engañaría?
– Lo cierto es que no se lo que pasó… quizás perdimos el conocimiento…
– Eso no lo dijo cuando llegó… si hubiese dicho algo… Pero a lo que iba, se que estas enfadada, y mucho por no ver la diferencia entre las dos. Hemos vivido tantas cosas juntos que tenía haberlo hecho. Creía que lo sabía todo de ti, bueno, al menos pensaba eso… Todas esas conversaciones que tuvimos, tu forma de ser, tus gestos…
– Lo entiendo Peter…ya me lo dijiste, era una nueva etapa, creías que yo era así cuando…
– Estabas enamorada, si, pensé que te hacía feliz.
– Bien, esta conversación ya la hemos tenido, no podemos estar volviendo sobre lo mismo una y otra vez.
– No… no quiero dejar esto así, tengo que explicarte que me siento mal, que estoy tan arrepentido de no haberte visto, de no haber comprendido ciertas cosas. Siento confundir la forma en que tomas el café, se que te hago daño cada vez que ocurre algo así, y que me evitas cada vez que te miro. No será ya lo mismo entre nosotros, se que te sientes obligada a estar a mi lado, para protegerme, para luchar por los dos Universos, para evitar la guerra…
– Si, esa es mi principal prioridad.
– Y si no fuese por eso, me marcharía – continua Peter provocando que Olivia levante la mirada, no se esperaba eso, que desapareciera de su vida, eso no se lo había planteado.
– Peter, yo…
– Me marcharía, si, pero me voy a quedar, para compensar todo el daño que te he hecho, aunque tarde años en hacerlo.
– No me debes nada… siento haber perdido el control, aquel día en el jardín de Roland, no tenía que haber pasado. No tienes ninguna obligación hacia mí…
– Si que la tengo… aunque no me creas, eres importante para mi y nunca te dejaré sola. Estaré ahí para todo lo que necesites, aunque me rechaces, incluso cuando no quieras hablar conmigo o discutamos por cualquier tontería… no me alejaré de ti. Y cuando termine todo, no me iré… Nunca me perderás de vista. Te lo prometo Olivia.
– Lo se, comprendo tus motivaciones, pero entiende que aún no puedo darte una respuesta, no puedo decirte cuando sentiré que todo está bien, que puedo volver a confiar en ti, en Walter o cualquiera, mi vida se ha vuelto del revés, y eso ya ocurrió hace dos años, y más aún desde estos últimos meses. Te aseguro que intentaré no mostrarme tan irritante contigo. Lo siento, de verdad. Siento que te haya molestado mi mal humor.
– Olivia, tú no tienes porque disculparte.
– Si, si que tengo que hacerlo, no quiero que te sientas culpable, que te castigues por algo que ya pasó…Olvídalo Peter. Hay otras cosas más importantes en las que pensar que estar recordando continuamente los errores que cometimos.
– Errores que forman parte de nuestras vidas y no se pueden olvidar tan fácil.
– Tienes que darme tiempo.
– Bien, lo entiendo…- contesta Peter con una sonrisa, cree que ha avanzado algo.- Sólo quiero que todo vuelva a ser como antes, aunque supongo que pido mucho. – Olivia baja la mirada con timidez, las palabras de Peter han logrado que vea una pequeña luz al final del túnel. De pronto, un ruido de cristales rotos la saca de sus pensamientos…

La Respuesta 2ª parte

La Respuesta
2ª parte

Ya en el pasillo.
– ¿saben algo? ¿Quién era ese tipo? ¿Un cambiaformas? – Pregunta Peter
– Aún no lo sabemos, identificamos su matrícula, se trata de un coche robado…Me preocupa el hecho de que la atacase directamente a ella. Temo que lo vuelva a intentar… y su médico me ha confirmado que mañana le darán el alta.
– Entiendo, no quiere que se quede sola.
– Exacto… por eso, si no le molesta, me gustaría pedirle que se la lleve a su casa.
– ¿mi casa? Bueno… me parece una buena idea, pero ya sabe que opina Olivia de mí en estos momentos.
– Estaría mas protegida – replica Broyles.
– No se preocupe, me las apañaré. Usted descubra quien era ese tipo.
– Estamos empleando todos nuestros recursos para averiguarlo. Y Peter no le diga a Olivia la verdad del asunto, no quiero preocuparla, ya bastante tiene encima.
– Por supuesto, cuidaré de ella.
Al día siguiente, Peter va a buscar a la agente al hospital.
– No tienes por que hacerlo, puedo irme en un taxi.
– Ni hablar… además, vienes a mi casa.
– ¿Cómo? No creo que eso sea buena idea… A no ser que sepas algo que yo no se.
– Bueno, Olivia…
– Por favor Peter… ayer me fije que Broyles te llamaba… ¿qué ocurre?
– No se te escapa una. Esta bien, Broyles está preocupado, lo de ayer… fue un accidente provocado…Él que te echo de la carretera tenía un arma.
– ¿Broyles cree que quería matarme?
– Piensa que si, me pidió que te llevase a mi casa, para vigilarte.
– Yo puedo protegerme sola. Ya lo he hecho otras veces- dice Olivia enfadada.
– Pues bien, ya no estas sola. – dice tajante Peter llevando la bolsa de Olivia e indicándole la puerta.
– ¿Y sabéis quien puede ser? – pregunta ella mientras sale.
– Broyles lo está investigando. Aún no lo sabe. Quizás un cambiaformas o alguien al que detuviste antes.
– Esta bien… iré a tu casa, pero no quiero ser una carga. Sólo estaré allí unos días, en cuanto Broyles mire para otro lado me marcho.
– Lo que tu quieras Olivia – contesta resignado Peter.
Al llegar a la casa de los Bishop, Walter les está esperando.
– ¿Qué tal Olivia? – pregunta con tono misterioso Walter
– Katmandu – responde ella
– ¡Exacto! ¡Bienvenida Olivia! ¡Estas en tu casa! Y nunca mejor dicho, porque pertenece al FBI.
– Gracias Walter, pero no te acostumbres, en cuanto pueda me marcho…
– Oh, no – se lamenta Walter – venga Olivia, lo pasaremos bien.
– tranquilo Walter… por cierto ¿Por qué sigues aquí? ¿Astrid no te iba a llevar al laboratorio?
– Enseguida llegará, quería saludar a nuestra invitada. – dice Walter
– Bien, ya lo has hecho…venga Olivia, te enseñare donde está tu habitación. En el segundo piso.
– al lado de la suya – matiza Walter.
– No te ilusiones – le recrimina el chico mientras va tras Olivia.
En el 2º Piso, Peter muestra a la agente la habitación que va a ocupar los próximos días.
– Sabes que estas en tu casa, si necesitas algo, ya sabes… hay café en la cocina.
– Gracias, bajaré enseguida – dice mientras entra en la habitación y cierra la puerta.
Peter se queda un momento parado. Suspira y resignado se marcha.
En la cocina, Walter se está tomando algo una galleta. Peter aparece con gesto serio.
– ¿Y bien? ¿Ya os habéis reconciliado?
– Olivia está mas enfadada que nunca, así que tu verás… no le gusta nada estar aquí – dime mientras sirve dos cafés- Creo que me he equivocado al aceptar la propuesta de Broyles.
– Tranquilo, todo se solucionará.
– No lo creo…
– ¡Olivia! – exclama Walter cuando ve entrar a la mujer en la cocina.
– Walter…Creí entender que tenías café… – dice dirigiéndose a Peter
– toma, te lo he preparado solo con dos cucharadas de azúcar, como te gusta – le ofrece Peter
– Te equivocas, lo prefiero sin nada.
– Ops – dice Walter.
– Lo siento, creí… – se disculpa Peter
– No importa – Olivia se queda callada, mirando hacia su taza. El silencio se puede cortar con un cuchillo.
– ¿Y bien? – Pregunta de repente Walter rompiendo el hielo – ¿Qué tenéis pensado para hoy?
– Voy a ir al FBI, quiero comprobar como va la investigación – dice mientras se sienta con dificultad debido a sus costillas rotas.
– Estas de baja Olivia – le recuerda Peter – no creo que…
– Puedo andar, puedo conducir un coche, puedo hablar, puedo… – contesta enfadada
– Vale, vale, lo entiendo… – se disculpa Peter.
– si lo entiendes no se porque te empeñas en la idea de que estoy indefensa… Nadie se preocupó por mi cuando…no tenéis que hacer nada ahora, no quiero que lo hagáis… dice dejando la taza y marchándose.
– Si que debe estar fuerte ese café – comenta Walter para si mismo. En ese momento llaman a la puerta…Es Astrid.
– Voy a hablar con Olivia.
– ¿Quieres que me quede? Puedo decirle a Astrid que…
– No, Walter. No hace falta…
– Ten cuidado hijo… por favor. Ha sufrido mucho.
– No te preocupes Walter, lo tendré. – dice marchándose.

La Respuesta 1ª parte

La Respuesta
1ª parte

Situación temporal: poco tiempo después de que Olivia volviese del Otro Lado
Situación sentimental Peter/Olivia: distanciados

Peter se encuentra en el laboratorio de Harvard con Walter y Astrid está limpiando algo, cuando llaman por teléfono. La ayudante contesta, tranquila, pero enseguida le cambia la cara. Peter, que la está mirando comienza a preocuparse, y antes de que la chica cuelgue, comienza a preguntar.
– ¿Ocurre algo con Olivia?
– Peter… – dice Astrid con cara seria – esto… si, se trata de Olivia
– ¡¿Qué!? ¿Qué le ha pasado? – pregunta él asustado
– Tranquilo, esta bien… pero la han llevado al Boston General… ¡¿Dónde vas Peter!?
– Tengo que ir a verla.-
– ¿Quieres que te lleve yo? Estás muy nervioso.
– No te moleste Astrid, quiero ir lo mas rápido posible – dice marchándose.
– ¡Ten cuidado! – Grita Astrid – Walter ¿quieres que te lleve al hospital?
– Claro, claro, por supuesto…vamos, vamos – Responde asustado el científico.

Tras una vertiginosa carrera hacia el hospital, Peter llega hasta la recepción del mismo bastante alterado. Aunque Broyles sale a su encuentro.
– ¿Dónde esta? ¿Se encuentra bien? ¿Qué ha ocurrido? – pregunta casi sin respirar
– Tranquilo, solo tiene alguna costilla rota y contusiones…Ahora están con ella, en un momento podrá verla.
– Pero… ¿Qué ha pasado?
– Íbamos por la autopista, Olivia en su coche y yo en el mío. Volvíamos de una investigación, cuando otro coche que iba en dirección contraria la ha echado de la carretera.
– ¿Acaso perdió el control?
– No me pareció… lo que mas preocupa es que el ocupante del otro vehículo salió con un arma en la mano, y parecía dispuesto a… pero en cuanto me vio salió corriendo…huyó, no le seguí, Dunham era mi prioridad, por supuesto.
– ¿Pudo verle bien?
– Ya he dado su descripción, y está en búsqueda y captura.
– ¿Olivia sabe lo del arma?
– No, estaba inconsciente. Y no pienso contárselo, espero que usted haga lo mismo.
– ¿acompañantes de Olivia Dunham? – pregunta un médico
– si, aquí…- contesta Broyles – ¿Cómo está la agente Dunham?
– ¿podemos verla ya? – pregunta ansioso Peter.
– Tranquilos, ahora está en observación, ha tenido bastante suerte, sólo tiene 2 costillas rotas, un golpe en la cabeza que no reviste gravedad, aunque se encuentra en estado de shock, y contusiones varias.
– ¿Y bien? ¿Puedo verla? – Insiste Peter
– Si, claro, está en la habitación 108, pueden pasar.
Peter sale corriendo y cuando encuentra el lugar donde está Olivia se precipita dentro. Olivia está recostada en la cama, mira hacia la ventana, pero enseguida su mirada se desvía hacia la puerta cuando Peter entra con tanta prisa.
– ¿Qué haces aquí? – pregunta extrañada
– ¿cómo estas? Cuando Astrid me dijo…
– Tranquilo… estoy bien, no te preocupes.
– Olivia… – dice acariciando el golpe que tiene en la frente.
– No me pasa nada…todo esta bien… estaré esta noche ingresada y mañana ya me darán el alta…
– No podría soportar que…
– ¡Y bien! – Exclama Walter entrando en la habitación – ¿Qué me dices Olivia? – pregunta poniéndose serio.
– Nueva York, Walter – contesta Olivia con media sonrisa.
– ¿Qué significa este juego que os traéis? – pregunta Peter intrigado
– Oh, es nuestra clave secreta – Dice Walter divertido – ¿Se lo contamos Olivia?
– Como quieras…
– Olivia tiene memoria fotográfica ¿verdad? pues hemos establecido una contraseña para cada día… Pero no te molestes en apuntarlas, las cambiamos a principio de mes.
– ¿Y eso por que?
– Es evidente, ¡Por si vuelven a cambiarla! – exclama Walter
Peter asombrado mira interrogante a Olivia que hace un gesto de resignación.
– si lo hubiéramos hecho antes no habríamos ahorrado muchos problemas…Tendríais que hacer algo parecido vosotros dos.- dice Walter muy serio.
– Yo estoy seguro de que no me volverá a pasar – dice Peter mirando a los ojos de Olivia que baja la mirada con gesto serio. El silencio, entonces, invade la habitación. Los tres no saben como romper la tensión hasta que llega Broyles.
– ¿cómo se encuentra Agente Dunham?
– Bien, señor ¿Se sabe algo del otro conductor?
– No Olivia, sospechamos que pudiera ser un inmigrante ilegal, que asustado ha huido. No se preocupe…Peter ¿podemos hablar fuera?
– Si, claro…enseguida vuelvo, Walter cuida de Olivia mientras.
– Claro hijo, claro.

ZONA SHIPPER Charlas a media tarde

ZONA SHIPPER

Charlas a media tarde

Peter se encuentra con Olivia en el FBI. Ha llevado ya a Walter a casa y quiere estar a solas con la agente para hablar.
– ¿Dónde quieres ir? – pregunta él
– Si no te molesta, a casa, estoy cansada.
– Bien… ¿quieres que conduzca yo?
– ¿Ocurre algo Peter?
– ¿Por qué?
– Te noto algo…tenso. ¡Has hablado con Walter! – exclama Olivia
– ¿Cómo?… ¿cómo has llegado a esa conclusión?
– Soy agente del FBI, experta en perfiles…no volveré a confiar en Walter – dice tajante la mujer
– No, no he hablado con él – se apresura a decir Peter – no me ha dicho nada… ¿qué no tenía que contarme Walter?
– Has hablado con él ¿verdad?
– Si –confirma resignado – pero él no he me ha dicho que hayas sido tu quien… es que eran unas preguntas muy raras, Olivia – se justifica
– Lo siento Peter, no quería dudar de ti. De hecho, no lo hago…
– Lo se cariño, y lo comprendo, han sido tantas cosas las que nos han pasado…
– No te preocupes Peter, nunca lo hice, son esas tonterías que pasan por mi cabeza, ya sabes como soy…
– Se como eres Olivia, y por eso te quiero, sabes que puedes confiar en mi, que estoy a tu lado para todo, y que no me importa nada…si estas triste, si lloras, si te agobias, nada de eso me importa, sólo quiero estar a tu lado, quiero consolarte, limpiar tus lágrimas, abrazarte cuando estés nerviosa.
– Gracias Peter, pero…
– ¿Pero qué? ¿Crees que quizás echo de menos otra vida? ¿Algo menos complicada?
– Si…puede que estar a mi lado…
– Ni hablar, he dado muchos tumbos por el mundo, sabes que no permanecía en ningún lugar por que no encontraba mi sitio.
– Lo se – dice ella mirando hacia otro lado.
– Mírame Olivia – dice llamando su atención con una caricia – ya he encontrado mi lugar, y es junto a ti. Nunca, y te lo digo así, nunca me marcharé de tu lado.
– Eso espero Peter… no podría…
– Lo se Olivia, yo tampoco podría vivir sin ti. Jamás te dejaré sola…Incluso si resolvemos el problema del Otro Universo, por que estabas pensando en eso ¿verdad?
– Si – susurra ella
– Piensas que estoy aquí por que estamos en una guerra con los del Otro Lado, pero te aseguro que incluso, si no existiese ese asunto, permanecería a tu lado… No me fui cuando me rechazaste y no me marchare nunca. Eres mi vida Olivia, y lo supe desde el día que te conocí, cuando viniste a buscarme a Bagdad.
– Ahora estas exagerando – dice Olivia con una tímida sonrisa
– Si – contesta sonriendo él – pero quedaba bien ¿no? Lo cierto es que te he ido amando poco a poco, mientras te conocía…Olivia, no quiero recordar lo que nos ha hecho tanto daño, pero te aseguro que mi vida ahora es cien veces mejor que durante esos dos fatídicos meses…y tu eres cien veces mejor que ella…y te lo aseguro en absoluto echo en falta nada de ese tiempo.
– quizás una vida mas tranquila – replica Olivia – ya tienes bastante con el arma que también tratar con mis problemas.
– Para nada, tengo la vida que quiero y es contigo…Te quiero Olivia y todo lo que significas, todo lo que llevas dentro, tu pasado, tu presente y tu futuro… y si esa vida es complicada, no importa, nos enfrentaremos juntos a todo lo que venga.
– Me has dejado sin palabras Peter – dice sonriendo – Estaba totalmente equivocada… algo dentro de mi me hacia pensar que yo no era la mujer adecuada para ti.
– Pues ya puede ese “algo” ir abandonado el recinto… Eres lo mejor que me ha pasado en la vida… Eso tenlo por seguro.
– Sabes…tengo ganas de llegar a casa… – dice Olivia con una sonrisa pícara.
– Pensaba que estabas cansada – Asegura Peter sabiendo a que se refiere Olivia.
– Ya no… – dice besándole – sólo quiero estar contigo.
– Pues vámonos, no quiero que cambies de idea – dice mientras pone en marcha el coche.
– Tranquilo que no lo voy a hacer… no después de todo lo que me has dicho esta tarde…

ZONA SHIPPER Charlas a Mediodía

ZONA SHIPPER

Charlas a Mediodía

En Harvard, Peter acompaña a Walter a comer a la cafetería.
– ¿Dónde está Olivia? – pregunta el científico – ¿No soléis quedar a esta hora para comer juntos?
– Tiene mucho trabajo, debe declarar en un juicio por un caso.
– Bien, así me acompañaras hoy. Podrás comer el pudding de la cafetería ¡tienen natillas!
– Walter, sabes que no me gustan las natillas.
– Vale, lo que tú quieras, hoy eran de coco, que pena…hablando de Olivia.
– ¿Qué pasa con ella? – Pregunta Peter
– ¿Eres feliz con Olivia?
– ¿Ha que viene eso ahora? ¡claro que lo soy!
– ¿No te molesta que sea tan obsesiva, que tenga esas pesadillas que apenas le dejan dormir, que…?
– Basta Walter… ¿Qué pretendes con eso?
– Nada…simplemente saber si te sientes bien con Olivia
– Pues claro que estoy bien con ella, la quiero, la amo… si tengo que pasar una noche de insomnio por que Olivia ha tenido una pesadilla, no me importa.
– ¿Y que le cueste sonreír? ¿No te molesta eso?
– No me molesta nada de Olivia, si no sonríe es porque no lo necesita…y si lo hace es maravilloso… ¿Estas intentando decirme algo?
– No la compararas con la Otra ¿verdad?
– ¡cómo puedes decir eso! Jamás haría eso…jamás.
– ¿No recuerdas lo fácil que sonreía… o esos momentos en que lo pasabais tan bien?
– Todo eso, y escúchame Walter, todo ha quedado tapado por mi vida con Olivia, por la Olivia que tengo ahora a mi lado, con la que tengo que sortear todos esos problemas en los que se ve inmersa.
– ¿Y no te importa? ¿Sufrir con ella?
– Walter, no se a que vienen todo esto. Tengo la impresión de que me estas poniendo en contra de Olivia
– Noooo, nunca querría hacer eso. No se trata de eso, no
– ¿Entonces?
– No puedo… ¡anda! – dice intentado desviar la conversación – ¿has visto que pudding mas esplendido? ¿qué es eso que te has pedido?
– Esto no importa ahora… ¿Se trata de Olivia?
– ¿Olivia que…? ¿la has visto? ¡Donde! No la veo…
– Es Olivia quien duda de mi ¿verdad?
– Peter, hijo, no te enfades con ella…Está pasando momentos muy duros
– ¿Cree que pienso mas en la Otra que en ella?
– Yo no he dicho nada ¡Mira tiene trocitos de manzana!
– ¿Piensa que no estoy bien con ella?
– Ella te quiere mucho Peter, y sabes como es…se obsesiona con una idea y no para de darle vueltas… no la asustes, ten cuidado con ella, ten mucho cuidado.
– No te preocupes.
– No hablaras de esto con ella ¿verdad? lo cierto es la otra noche ya se quedó conforme…no lo estropees ahora.
– ¿Me defendiste Walter?
– Por supuesto hijo…os quiero a los dos, y tengo ganas de me deis un nieto, no quiero que os separéis en absoluto.
– tranquilo, eso no pasará…pero Olivia necesita saber que es la única mujer en mi vida.
– Pero no le recrimines lo que, por cierto, yo no te he dicho.
– Buscaré la forma de hacerlo…Por cierto Walter, la quiero de verdad, me duele el verla sufrir, al ver como se pierde dentro de sus pensamientos. Que me gustaría verla sonreír más, por supuesto, pero admito que ella es así, y por tanto intentaré cambiar su lado negativo, y lo haré como ella sólo se merece, amándola, cuidándola y protegiéndola… ¿te gusta Walter?
– ¡Vaya! Por supuesto. Eres un gran hombre, hijo… ¿Puedo comerme tu postre? Tiene una pinta estupenda.

ZONA SHIPPER Charlas a Medianoche

ZONA SHIPPER
Situación temporal: Peter y Olivia enamorados.

Charlas a Medianoche

Walter y Olivia están en la cocina en uno de sus habituales encuentros. Ella, con la taza en la mano, permanece callada, pensativa.
– Un penique por tus pensamientos – dice Walter sacando a Olivia de su ensimismamiento – ¿Ocurre algo?
– Nada…solo estaba pensando en… nada, es una tontería.
– Venga, quiero saberlo… ¿de que va?
– ¿Crees que Peter está bien conmigo? ¿Qué le hago feliz?
– Pero Olivia… ¿cómo puedes preguntar eso? Peter te ama, con locura. ¿Cómo puedes dudar de eso? – Pregunta Walter extrañado, no comprende como Olivia se cuestiona ahora eso.
– Se que me ama, me lo demuestra continuamente, pero… no se, quizás él esperaba algo mas de mi…
– Entiendo… lo que te preocupa es que te compare con la Otra…
– …No soy como ella, conmigo sólo hay problemas…no soy una persona demasiado alegre.
– Peter te quiere y da lo mismo los problemas que tengas, o como seas. Si la Otra era mas divertida, mas simpática ó incluso mas guapa que tú, da lo mismo, Peter está contigo y estoy seguro que no se para a pensar en si se lo pasaba mejor antes. Sólo piensa en como quererte, cuidar de ti lo mejor posible…
– Y eso es lo que me preocupa, que Peter puede echar de menos esa otra vida. Que estar conmigo sea una carga para él
– ¿Y por que piensas eso? ¿Te ha dicho algo Peter?
– No. Pero hay momentos en que pienso que quizás prefiera estar en otra parte…
– Entonces no conoces a mi hijo. Él quiere estar contigo, es lo que siempre ha querido, formar parte de tu vida, cuidar de ti, te ama Olivia, y estoy totalmente seguro que te quiere tal como eres. ¿Por qué te complicas tanto la vida, hija?
– Porque mi vida siempre ha sido así. El ser feliz no es algo que forme parte de mí.
– Has tenido muchos problemas, has sufrido demasiado, pero no tiene por que ser así ahora. Disfruta de este momento, deja que Peter te quiera, que te cuide, no te agobies pensando que quizás quiera estar en otro sitio, está a tu lado y eso es lo que cuenta. ¿De acuerdo Olivia? ¿Me prometerás que no volverás a pensar en eso?
– Si Walter – dice cabizbaja.
– Y si Peter te molesta, ya me encargaré yo de él, con un poco de Brown Betty mezclado con Haloperidol, y ya verás como aprenderá.
– No hace falta –sonríe ella- gracias, me has ayudado mucho. De verdad.
– Pues ve con Peter ahora, y hazme el favor, olvida tus temores y se todo lo feliz que puedas.
– Te voy hacer caso Walter… de verdad que si – dice levantándose para marcharse, pero de pronto, se para, se vuelve y se acerca al científico e inclinándose sobre él le da un beso en la frente – Gracias Walter.
– No hay de qué… me gustan estos momentos.